LOS HAMMUDÍES Y LA TAIFA DE MALAGA

Tras la pérdida del trono del noveno califa de Córdoba,  de la dinastía hammudi, Yahya I “Al-Mu’tali“, en el año 1026, unificó bajo su mando las demarcaciones o coras de Algeciras y Málaga, esta dinastía gobernó la taifa de Málaga durante un periodo de treinta años,  salvo un breve periodo de menos de un año que el trono fue ocupado por un rey eslavo. Los reyes de la taifa de Málaga, a diferencia del resto utilizaban el titulo de califa.

Según los historiadores árabes, los hammudies son una dinastía descendiente directos del profeta Muhammad. Después de la muerte de Idris I, en agosto del año 791, una de sus  concubinas, Kanza, de la tribu tamazight de los Nafza, daba a luz al hijo póstumo del emir, Idris II “al-Azhar”. Idris I llegaba a Tamazgha huyendo de la masacre de Fajj, acaecida el  11 de junio del año 786 cerca de la Meca, en agosto del 788 se instala en Volubilis bajo la protección de la tribu de los Awraba, poco después seria reconocido como Imam  por las tribus de los Gaita, Gumara, Miknasa, Nafza, Sadrata, Zuaga, Zuaua y Zanatas. Pero el predominio que permitía Idris II a los árabes generó un clima de malestar entre los imazighen que acogieron al padre, se iniciaría así una sucesión de rafias contra las tribus no islamizadas, los bargawatas y los imazighen que profesaban el jariyismo.

La muerte de Idris II da comienzo a la decadencia de la dinastía los edrisíes. Muḥammad Ben Idris, el primogénito de sus doce hijos, lo sucedía y dividía la administración del reino entre sus hermanos, Umar, epónimo de los hammudíes, reunía bajo su poder Chella, los territorios de los Ṣinhaya y de los Gumara del Rif, Ceuta y Tánger. A la muerte del emir y sucedido por su hijo Alí, el emirato vive cierta estabilidad durante los trece años de mandato, fue sucedido por su sobrino, Yaḥyà Ben Yaḥyà Ben Muḥammad. Su tío y suegro, Alí ben Umar, toma más tarde el control de Fez, la capital idrisí, tras sofocar la insurrección en la que resulto muerto Yahya, así el poder pasó de los hijos de Muḥammad Ben Idris a los de su tío Umar Ben Idris. Los Banu Umar accedían así al emirato de Fez del Magreb y nace la estirpe ḥammudí.

La relación de los imazighen, liderados por los descendientes de Idris, con los Omeyas, posibilitó que durante los siglos  IV/X, distintas tribus africanas se asentaran en la Península Ibérica, en el siglo IX importantes facciones de imazighen son llamados por el Califa de Córdoba para formar parte del ejercito califal, entre ellos, los denominados Banu Ḥasan y los Banu Birzal.

En mayo de 1010 Muḥammad II Ben Hisham Ben Abd

Al-Yabbar, que había depuesto a Hisham II, con una caballería de 30.000 musulmanes y tropas cristianas procedentes de las mesnadas del conde Ramón Borrel de Barcelona y su hermano el conde de Armengol de Urgel, obligaban a Sulayman abandonar Córdoba y a los imazighen a salir de su asentamiento de Medina Azara. Alí Ben Ḥammud Al-Hashimí combatiría al lado del Sulayman al-Mustain Bi-Llah, tomaba Ceuta en nombre de Sulayman y cruzó el estrecho para unirse en el año 1013 en la toma de Córdoba. Junto a Alí Ben Ḥammud,  perteneciente a una rama de los Banu Umar, del linaje de Idris, combatieron los Ziríes de la confederación Sinhaya, los Magrawa, los Banu Birzal, los Banu Ifran, los Banu Dammar y los Banu Azdaya. Como compensación al apoyo a Sulayman, éste les cedió la administración territorial a ambos lados del estrecho, un control territorial, que poco después se convertirían en las taifas.

Dos años después Alí Ben Hammud arrebataba Ceuta, toma Málaga con el pretexto de auxiliar a Hisham II,  con el apoyo de los imazighen  ṣinhayies, Zawi Ben Ziri y Ḥabbus Ben Maksan Ben Ziri Al-Ṣinhayi, emprendía la campaña contra Sulaymān, el que hasta entonces era considerado el emir de los imazighen, el Linaje de los Hammudies, descendientes del profeta peso más entre los sanhayas, que  la influencia de los imazighen en la corte Califal.  En julio 1016 Sulayman es derrotado por Alí Ben Ḥammud, al  que dió muerte, responsabilizándole de no haber encontrado con vida a Hisham II, la misma suerte corrieron los familiares de imazighen leales a Sulayman, incluido Aḥmad Ben Yusuf, visir de Sulayman, al día siguiente de la ejecución de Sulayman Alí Ben Ḥammud era proclamado califa en Córdoba.

Tras el asesinato de Alí, reinaron su hermano Al-Qasim y su hijo Yahía, un reinado de constante enfrentamiento entre ambos, en el año 1026 0 1027, expulsado Yahia de Córdoba, unifica, con el apoyo de los ziries de Granada,  las coras de Málaga y Algeciras y funda la taifa de Málaga, el que el noveno califa de Córdoba, pasaba a ser califa de Málaga, título que solo ostentarían los soberanos de esta taifa malagueña.

El reinado de Yahya I al-Mu’tali,  se caracterizo por los continuos enfrentamientos con los reyes abadíes de Sevilla.  Muerto Yahya I, en el año 1035, la taifa se fragmenta en dos reinos, por una parte su hermano Idris I “al-Muta’ayyad” controla Málaga y  su sobrino  Muhammad Ben Al-Qasim la taifa de Algeciras. Las luchas contra los abadíes de Sevilla siguieron, y los hammudies eran apoyados por Granada, Almería y Carmona. En el Año 1039 a Idris I lo sucede  Yahya II al-Qa’im, quien ostentaría el trono malagueño durante un breve periodo de tiempo, un año después de asumir el poder, es depuesto por su tío Hasan al-Mustansir, a quien le arrebataría el trono, el eslavo  Naya al-Siqlabi en el año 1042, permaneciendo éste en el poder en Málaga apenas un año, asesinado el eslavo y entronizado el hermano de Hassan,  Idris II al-Alí, los hammudies vuelven al trono de la taifa de Málaga.   Muhammad I al-Mahdi, primo de Idris II, lo sustituye y encarcela en el año 1047 y se mantiene en el poder hasta que es envenenado en el año 1052 o 1053 y es sucedido por su sobrino Idris III al Sami, durante un corto periodo de tiempo, el depuesto Idris II, volveria al poder tras el asesinano de Idris III Al Sami, permanecería en el poder, por segunda vez hasta su muerte, apenas dos o tres años tras la recuperación del trono.

El Convulso periodo hammudí no duraría mucho tiempo, muerto Idris II lo sucede su hijo Muhammad II al-Musta’li y a este su hermano Yahya III al-Mahdi, quien pierde la taifa malagueña, pasando a manos de los ziries de Granada.

BIBLIOGRAFIA:

MENENDEZ PIDAL, R. Historia de España, Vol IV. Ed. Espasa Calpe.

VIGUERA, Mª JESUS. La fragmentación del califato de Córdoba. Historia 16, Número 201. Ed. Información y Revistas S.A. Madrid, 1993.