LOS BANU RAZÍN Y LA TAIFA DE ALBARRACÍN

 La dinastía de los Banu Razim, pertenecientes a la confederación tribal de los Hawwara, se estableció en el califato de Córdoba en el siglo VIII, distintas tribus de los Hawwara acompañaron a Tariq Iben Zied en su entrada a la península. Como Señorío, con poco apego al emirato Cordobés se establecieron entre la sierra de Albarracín y los Montes Universales. Hacia el año 1010, siendo jefe de este linaje HudayI ibn Razin, que reinó como HudayI, como en el caso de todas las taifas, tras el desmoronamiento del califato, proclamaron su independencia como la taifa de Albarracín o la taifa de Sahla. El dominio de los Banu Razim se extendía por la zona suroccidental de la actual provincia de Teruel, hasta Calamocha, en el noroeste de la provincia y Pancrudo  al pie de la Sierra de Lidón en el Sistema Ibérico al norte, al este hasta Gúdar en la comarca de Gúdar-Javalambre  y Jarque en la provincia de Zaragoza, al sur Castielfabib en la actual comarca del Rincón de Ademuz, en la Comunidad Valenciana, ocupando las cuencas de los ríos AlfambraGuadalaviar y el alto Jiloca.

Durante la primera época de los Banu Razím tuvieron que hacer frente a los tuyibíes, y a los hudíes, de origen yemeni asentado en Zaragoza y constituido como taifa. Durante treinta años los monarcas Banu Razím, gobernaron con crueldad, según indican los historiadores, mantuvieron constantes enfrentamientos con las poderosas taifas toledana y zaragozana. A la muerte de Huday I, sucedido por Abd al-Malik en 1045, los Banu Razím tuvieron que pagar parias al rey castellanoleonés Alfonso VI, con el objetivo de garantizar la permanencia de la taifa, relación que se mantendría hasta la derrota de los castellanoleoneses en la batalla de Zalaca de 1086. Más tarde la taifa de Albarracín seria conquistada por Rodrigo Díaz, el campeador, y uniría a su ejercito a las tropas Banu Razím para el asedio de Valencia en el año 1094. Los Banu Razím se aliaron mas tarde, como otras taifas, al imperio almorávide y derrotados por sus propios aliados, los almorávides, se trasladan a Valencia.