ALMOHADES

Los almohades, dinastía  amazigh que domino el norte de África, el sur de España y Portugal de 1147 a 1269, fue fundada  por Muhammad Ibn Tumart,  apoyado por los imazighen del Alto Atlas marroquí, principalmente por la tribu de los masmuda, lideró un movimiento de reforma político-religioso de corte conservador.  Ibn Tumart que basaba su doctrina en el sunismo, reflejaba el concepto de unicidad incluso en su modelo de gobierno, cuya comunidad debería estar dirigida por un Imam, un guía a quien los musulmanes deberían obedecer, una teocracia más similar al modelo chiita que al sunni, de raíz ideológica chiita es también su proclamación como Mahdi, aunque esté aceptada por el sunismo.

El avance de la cristiandad y la crisis de los Almorávides en Al-Ándalus daban argumentos a las tesis del movimiento de Ibn Tumart, un joven de familia humilde de la tribu de los masmuda, que tras formarse en teología realiza la peregrinación a la Meca, de donde es expulsado, como de otros lugares por su discurso radical, para acabar adhiriéndose a las escuelas ortodoxas de Bagdad. Ya en el Magreb, su prédica da lugar a acciones contra comerciantes y mercaderes que se dedicaban a la comercialización de productos como el vino y otros considerados haram, así como presionar a las mujeres que no llevaban hiyab. Iben Tumart construye un discurso basado en el unitarismo y en contra de lo que consideraba el antropomorfismo de Dios que no pudieron erradicar los almorávides.

Los almohades instauran unos principios políticos-religiosos que aceleran el resquebrajamiento de los almorávides y extienden sus dominios desde el Magreb a la península ibérica. Desde Tinmal, en el Alto Atlas, al sur de Marrakech,  Iben Tumart hace el llamamiento a la yihad, para retornar a las fuentes primigenias del Islam, bajo el pretexto del Islam se emprende el enfrentamiento tribal entre los masmuda (almohades )y los lamtunas( almorávides), que ya habían implantado una rígida ortodoxia maliki.

 En 1129, Abd al-Mumin, discípulo de Iben Tumart, derrota en Aghmat, antigua ciudad amazigh a treinta kilómetros de Marrakech,  a las tropas almorávides que intentaban ocupar Tinmal. La nueva doctrina de Iben tumart toma cuerpo en todo el territorio controlado por los almorávides, la población, asfixiada por la política económica de los almorávides, veía en el nuevo movimiento una alternativa al sistema instaurado,  y estaba dispuesta a sublevarse y reconocer el liderazgo de los almohades. Iben Tumart muere en 1130 y 3 años después, Abd Al-Mumin se proclama Califa e Imam de los almohades.

 En 1140, los almohades se apoderan de los oasis del sur, conquistan Taza, aunque fracasan en la toma de Ceuta, toman Melilla y el Peñón de Alhucemas, cinco años después conquistan Tlemcen, segunda capital de los almorávides, desde donde persiguen y sitian a Tasufin ben Alí ben Yúsef, tercer Emir almorávide, hasta Oran.

 El expansionismo almohade, se vería beneficiado de nuevo por el avance de los cristianos en un Al-Ándalus,  fraccionado de nuevo por los reinos de las segundas taifas, los andalusíes ven en los almohades la preservación del Islam en la península, en 1145, a petición del clérigo Ibn Qasi, que se sublevaba desde el Algarve en 1142, desembarcan en la Península las primeras tropas almohades,  emprenderían una Yihad, no solo contra los no musulmanes, sino contra todos aquellos que no compartían su visión del Islam, desmantelan las principales comunidades judías de Al-Ándalus, los judíos se vieron obligados a adoptar el Islam ante las dificultades de practicar el judaísmo. Para 1147, en el Magreb,  ya habían caído en manos de los almohades Oran, Tlemcen, Oujda y Meknés, en Fez se masacra a la guarnición almorávide y se someten  Salé y Ceuta, se apoderan de Marrakech y Abd Al-Mumin retoma Al-Ándalus, la dinastía de los almohades sucede a la de los almorávides y construyen la Koutoubia.

 Obligados,  los almorávide, a reducir su ejercito en la Península Ibérica  para combatir en el Magreb a los almohades que avanzaban, los andalusíes aprovechaban para sublevarse contra el poder, Ibn Mardanis desde Murcia y Valencia, Ibn Al-Hachcham controla Badajoz y los Banu Ganiya se sublevaban en las Baleares, a estos se le irían sumando paulatinamente otros distritos rebeldes del Al-Ándalus almorávide.

 Mientras en el norte de África, Abd Al-Mumin inicia la conquista del Magreb oriental, toma Béjaïa, ciudad costera de la cabilia argelina y emprende la campaña contra los nómadas árabes hilalíes. En 1159, Abd Al-Mumin inicia la campaña de unificación del Magreb, los almohades toman TúnezSfax y Trípoli,  obligando a la guarnición de Mehdiya replegarse a Sicilia, con la conquista de la Ifriqiya, los almohades unifican el Magreb.

 En 1163, año de la muerte de Abd Al-Mumin, su hijo y sucesor  Abû Ya’qûb Yûsuf,  ya unificado el Magreb, proclama Sevilla como capital de Al-Ándalus,  y en 1184, a Abû Ya’qûb Yûsuf, mortalmente herido en Santarém,  lo sucede Abu Yaqub Yusuf al-Mansur y construye la Giralda de Sevilla.  En tres décadas los Almohades forjaron un vasto imperio, logran frenar el avance cristiano en 1195, en la batalla de Alarcos, un año después construirían la tercera de las obras emblemáticas, la torre Hassen de Rabat. Con la victoria sobre los almorávides en 1202, conquistando Túnez y las Baleares, se inicia el periodo de paz almohade, pero solo duraría una década, en 1212, ya fallecido Abu Yaqub Yusuf al-Mansur, bajo el reinado de su hijo Muhammad An-Nasir ,  dejando aparcadas las rencillas entre los reinos cristianos, se forma una alianza entre CastillaAragón y Navarra y derrotan a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, esta efeméride marcaría el punto de partida hacia lo que se conoce como la reconquista.

 El Imperio que tenia la unicidad como base de su sistema, entraría en declive, tras la muerte de del Califa  Muhammad An-Nasir, en circunstancias misteriosas,  es sucedido por su hijo  Yaqub al-Mustansir a los 16 de edad, carente de toda experiencia. Las intrigas palaciegas darían lugar a la perdida de autoridad de los Califas y estos irían muriendo también en circunstancias extrañas y sucedidos con el apoyo de unos y en contra de otros.

 Para 1233 ya asomaban los Mérinides en el actual Marruecos con cierto empuje, tres años mas tarde, Ifriqiya se declara independiente, fundando la dinastía Hafsida, en Al-Ándalus. Córdoba se rinde a Fernando III de Castilla, en 1238, los Almohades pierden Valencia y Muhammad I Al-Ahmar (El Rojo)  inicia la construcción de La Alhambra, fundando la dinastía nazarí, que reinarían hasta la capitulación ante los reyes católicos en 1492.

Mientras en el Magreb los Almohades intentan repeler a los hafsies de Túnez, los Mérinides avanzan desde el norte de Marruecos y toman Fez en 1245. En Al-Andalus, cuando Fernando III toma Sevilla en 1248, ya habían perdido  Jaén y Arjona.

 Con la toma de Marrakech en 1269 por los Mérinides se desploma el Imperio de los almohades, que serían aniquilados en la toma de Timel siete años mas tarde, lugar desde donde se alzaron y derrotaron por primera vez a los almorávides.